Este año, la Hermandad ha querido dar un paso adelante introduciendo un cambio significativo en nuestra propuesta: la nueva ubicación de la cruz. La decisión no ha sido casual, sino fruto de la intención de ofrecer un aire renovado, buscando una mejor integración con el entorno y una puesta en escena más armónica y atractiva para el visitante.
El espacio elegido nos ha permitido jugar con la verticalidad de la cruz, realzar los colores y generar un conjunto más envolvente, donde la flor no solo decora, sino que dialoga con cada elemento del patio. Con ello pretendemos mantener la esencia de nuestra tradición, pero aportando una mirada fresca y diferente.
Asimismo, queremos destacar que todo el montaje floral ha sido realizado íntegramente por nosotros mismo, los propios Hermanos. Desde la selección de la flor hasta su colocación, cada detalle ha sido trabajado con dedicación, esfuerzo y cariño, reflejando el compromiso y la ilusión que tenemos por esta celebración.
El exorno se compone de clavel, rosas, margaritas, crisantemos, statice, flor de cera y eucalipto.



