Se entiende como «guion procesional» todos aquellos enseres distintivos que conforman y complementan el cortejo de una hermandad procesional, concretamente, para ser exhibido durante la Estación de Penitencia y otros actos cultuales.
En el caso de nuestra hermandad, contamos con un amplio y extenso guion y patrimonio, fruto de mucho esfuerzo humano a lo largo de los años de su existencia, y que nos sirven para enriquecer, no sólo la herencia cultural material de nuestra corporación, sino también el propio caminar de Nuestros Sagrados Titulares cada tarde de Jueves Santo. Evidentemente, las piezas que componen el guion procesional actual no siempre han sido las mismas, centrándonos, en este caso, en la actualización del mismo que se realizó en la década de los años 90 del pasado siglo XX, diseño de don Miguel Arjona Navarro en su mayoría, y la ejecución de Orfebrería Villarreal (Vallecina de la Concepción, Sevilla), así como y el Taller de Bordado de don Antonio Castelló (Córdoba). No obstante, podemos encontrar piezas más recientes, cuya realización pertenece al taller de orfebrería de Emilio León, al taller de bordado de Francisco Pérez Artés; o diseños de N.H.D. Ángel Manuel Bermudo.
En primer lugar, en cuanto al diseño general de piezas de orfebrería, éste se enmarca en unas connotaciones de corte neogótico, al igual que el estilo que caracteriza nuestra cofradía; estas connotaciones, son perceptibles en huellas que emulan elementos arquitectónicos de la tendencia artística mencionada, tales como pináculos, derrames y arquivoltas dibujadas en un esquema de esbeltez y tendencia a la altura, propios de este estilo cuyo predecesor lo encontramos en el Gótico.
Por otro lado, en lo que a textiles se refiere, son piezas, en su mayoría, ejecutadas en terciopelo de los colores característicos de nuestra cofradía por su significado litúrgico: negro, atisbo del duelo, acorde a nuestro carácter penitencial; blanco marfil, como luz y salvación; burdeos o rojo, alegoría de la sangre derramada por Cristo durante su martirio; azul, símbolo de la pureza y santidad de la Virgen María; y verde, como signo de esperanza y salvación; rematados con sedas e hilo de oro, lentejuelas en algunos casos o piedras semipreciosas, esmaltados y flecados en hilo de oro, o el tisú, tan característico de nuestra corporación.
Finalmente, no dejamos atrás nuestro dogma como cristianos y trinitarios, pudiendo apreciar la presencia de la Santísima Trinidad en numerosos enseres de nuestro guion, desde la propia cruz trinitaria que corona todos los mástiles, varas, pasando por la gran mayoría bienes textiles del mismo, y finalizando en nuestro propio hábito nazareno.
En conclusión, se trata de un joyero único que, una vez más, pone de manifiesto nuestra seña de identidad más pura, haciendo gala de nuestra idiosincrasia neogótica y trinitaria.
Orden de nuestro guión profesional:
Cruz de Guía y dos faroles
Cuatro bocinas
Sector Juventud
Niños de esclavina
Estandarte de Juventud y dos varas de escolta
Cirios
Coro Magdalena y dos varas de escolta
Cirios
Coro San Juan y dos varas de escolta
Cirios
Coro Dolorosa y dos varas de escolta
Cirios
Coro Cristo de Gracia y dos varas de escolta
Cirios
Sector Magdalena
Corona de Espinas y dos varas de escolta
Cirios
Sector San Juan
Estandarte de Hermandad y dos varas de escolta
Cirios
Sector Dolorosa
Bandera de Hermandad y dos varas de escolta
Cirios
Sector Cristo
Estandarte Convento cisterciense de la Encarnación y dos varas de escolta
Cirios
Sector Trinitario
Estandarte Medallón de Plata y dos varas de escolta
Sector Paso
Relicario y dos incensarios
Libro de Reglas y cinco varas de escolta
Ante presidencia de Honor
Presidencia
Cuatro ciriales
Cuatro incensario
Paso de Misterio
Cruz parroquial y dos faroles
Presidencia civil
